El buen liderazgo se desarrolla, siempre que sepas dónde estás. Las evaluaciones dan a los mandos una visión de su estilo, motivaciones y resiliencia, base de un crecimiento dirigido.
Los itinerarios de liderazgo carecen de dirección por falta de un punto de partida objetivo.
Al ascender a un rol de mando no está claro si la persona está lista.
Bajo presión el comportamiento a veces retrocede, justo cuando hace falta dirigir.
Mapea el comportamiento de liderazgo y las preferencias y comenta qué significa para el equipo y la organización.
Entiende qué motiva a alguien y cómo gestiona la presión, para un desarrollo que encaje con la persona.
Combina datos de evaluación y 360 en un itinerario de desarrollo con objetivos concretos.
Hacer visible el comportamiento y el potencial de liderazgo.
Ver evaluación →Dar una visión de cómo es percibida una persona por su entorno, como base para el desarrollo.
Ver evaluación →Descubrir qué motiva a alguien y le da energía en el trabajo.
Ver evaluación →Visión de la resistencia al estrés y la capacidad de recuperación.
Ver evaluación →Visión de la colaboración y los escollos dentro de un equipo.
Ver evaluación →Sí. Las evaluaciones hacen visibles la aptitud y los puntos de mejora para un rol de mando, como complemento al desempeño y la conversación.
Por supuesto. Además de la visión individual, puedes mapear la dinámica de equipo para reforzar la colaboración y el reparto de roles.
Deja tus datos y pensaremos contigo, sin compromiso, en el enfoque adecuado.