
Una competencia es aquello que uno aporta en cuanto a conocimientos, experiencia, personalidad, habilidades o dotes de comunicación. Ser líder significa que una persona es capaz de aprovechar las posibilidades existentes para impulsar el proceso y está dispuesta a seguir desarrollándose personalmente. Las competencias también pueden centrarse en ámbitos específicos. Piensa, por ejemplo, en las competencias relacionadas con la
educación o con la
asistencia sanitaria.
Los tres pilares de las competencias
Las competencias consisten en una combinación de tres componentes fundamentales que, en conjunto, determinan la eficacia con la que una persona puede desempeñar su labor:
| Componente |
Descripción |
Ejemplo |
| Conocimientos |
Hechos, información y comprensión |
Conocimiento de las metodologías de gestión de proyectos |
| Habilidades |
Aplicación práctica de los conocimientos |
Elaboración de planes y control de plazos |
| Actitud |
Actitud y motivación |
Pensamiento proactivo y orientado a los resultados |
Desarrollo de competencias
Todo el mundo tiene talentos. El arte consiste en reconocerlos, desarrollarlos y aprovecharlos. Además, la educación contribuye a desarrollar conocimientos, y la pertenencia a una asociación, a un grupo de amigos, a la familia y a otras actividades ayuda a adquirir habilidades. Pronto se pone de manifiesto si alguien tiene dotes de liderazgo, qué puede significar esto y si la persona en cuestión es capaz de poner en práctica esta cualidad. El entorno en el que se vive determina muy a menudo si la cualidad innata de liderazgo se convertirá en una competencia. Mucho depende de las oportunidades y el apoyo que reciban las personas. Esto es especialmente cierto en el ámbito laboral. La pregunta clave es siempre si se reconoce el talento y se fomenta su desarrollo, o precisamente no.
La regla del 70-20-10 para el desarrollo de competencias
Las investigaciones demuestran que el desarrollo de competencias resulta más eficaz si se sigue esta distribución:
70 % de aprendizaje en el puesto de trabajo:
experiencia práctica, tareas exigentes, nuevos proyectos
20 % de aprendizaje social:
coaching, tutoría, comentarios de los compañeros
10 % de aprendizaje formal:
formación, cursos, certificaciones
Ciclo de desarrollo
Un
ciclo de desarrollo claro para todos puede servir de apoyo a este proceso. Al identificar las capacidades de un nuevo compañero desde la entrevista inicial, se puede sacar el máximo partido de ellas. Un buen modelo de competencias ayuda a seguir avanzando. Esto puede lograrse mediante formación interna, ofreciendo cursos o programas de formación específicos, pero también brindando a las personas oportunidades para seguir desarrollándose en el lugar de trabajo. Dentro de un ciclo claro de gestión de recursos humanos, hay dos aspectos muy importantes: dar y demostrar confianza, y contar con una política transparente. Los empleados que sienten que se les plantea el reto de crecer y que reciben apoyo para ello rinden mejor. En realidad, es así de sencillo.
Plan por etapas para un desarrollo eficaz de las competencias
| Paso |
Acción |
Resultado |
| 1. Análisis |
Identificar las competencias actuales |
Perfil de competencias de cada empleado |
| 2. Análisis de brechas |
Diferencia entre el nivel actual y el deseado |
Identificar las necesidades de desarrollo |
| 3. Plan de desarrollo |
Formular acciones y objetivos concretos |
Plan de desarrollo personal (PDP) |
| 4. Puesta en práctica |
Llevar a cabo actividades de desarrollo |
Desarrollar nuevas competencias |
| 5. Evaluación |
Medir el progreso y realizar ajustes |
Mejora continua |
Modelo de competencias
La pregunta es, por supuesto, qué modelo funciona mejor. Antes de empezar a aplicar todo tipo de modelos, quizá sea mejor hacer un inventario de todo lo que aún se desconoce. Un primer paso puede ser organizar una especie de taller con los empleados, en el que se les pida, sobre todo, que aporten propuestas de mejora. Hay dos aspectos que suelen echar por tierra esta iniciativa. En primer lugar, el hecho de que sea el propio jefe quien dirija el taller y, en segundo lugar, las presentaciones en PowerPoint. Lo primero hace que la gente se muestre reticente. Lo segundo, que ya estén aburridos antes de que empiece el trabajo propiamente dicho. Se puede hacer de otra manera, y en este sentido, la adopción de un nuevo modelo de competencias puede ser la clave para ese cambio. Siempre y cuando no se introduzca sin más, sino que, desde el momento en que se plantee, se aborde desde un modelo de colaboración. Animándonos mutuamente a seguir mejorando.
Diferentes tipos de modelos de competencias
Las organizaciones pueden elegir entre diferentes enfoques, en función de sus objetivos:
| Tipo de modelo |
Enfoque |
Adecuado para |
| Orientado a funciones |
Habilidades específicas por puesto |
Funciones especializadas |
| Orientado a la organización |
Valores fundamentales y cultura |
Todos los empleados |
| Orientación al liderazgo |
Habilidades de gestión |
Directivos |
| Enfoque conductual |
Comportamientos observables |
Gestión del rendimiento |
Factores de éxito para la gestión de competencias
Para que un sistema de competencias sea eficaz, estos elementos son fundamentales:
Compromiso
de
la
dirección
:
Apoyo visible y participación de los responsables
Comunicación clara:
Transparencia sobre los objetivos y las expectativas
Aplicación práctica:
Vinculada directamente a las tareas diarias
Evaluación continua:
Actualizaciones y mejoras periódicas
Mantener la curiosidad
Quien se queda estancado, pierde el tren hacia el futuro. Las nuevas tendencias se suceden a un ritmo vertiginoso. Como directivo, es importante que mantenga viva su curiosidad por la innovación. Plantee preguntas, busque respuestas, a ser posible junto con sus empleados y el equipo de RR. HH.
- ¿Qué te gustaría cambiar tú mismo? ¿Qué se necesita para ello?
- ¿Cómo puede recabar la mayor cantidad posible de información útil del equipo?
- ¿Qué papel puede desempeñar cada empleado en un posible cambio?
Quien siga desarrollándose y se atreva a adoptar nuevas competencias, sabrá manejar este tipo de procesos y se beneficiará enormemente de ello. Hace que el trabajo sea mucho más fácil y divertido, tanto para ti como para tu equipo.
Competencias orientadas al futuro
El mercado laboral cambia rápidamente. Estas competencias cobran cada vez más importancia:
Las 5 competencias clave para el futuro:
1. Alfabetización digital:
manejar las nuevas tecnologías y los datos
2. Capacidad de aprendizaje:
adquirir rápidamente nuevos conocimientos y habilidades
3. Inteligencia emocional:
comprender las emociones propias y ajenas
4. Pensamiento crítico:
analizar la información y tomar decisiones fundamentadas
5. Flexibilidad:
adaptarse a circunstancias cambiantes
Preguntas frecuentes sobre las competencias
¿Con qué frecuencia debe actualizarse un perfil de competencias?
Los perfiles de competencias deben evaluarse anualmente, con actualizaciones intermedias en caso de cambios en el puesto de trabajo y de nuevas evoluciones en el sector.
¿Qué ocurre si un empleado no muestra interés en el desarrollo de competencias?
Averigua la causa: falta de tiempo, valor añadido poco claro, enfoque erróneo. Vincula el desarrollo a los objetivos personales y a las ambiciones profesionales.
¿Cómo se mide el retorno de la inversión (ROI) del desarrollo de competencias?
Realiza un seguimiento de los indicadores de rendimiento, como la productividad, la calidad, la satisfacción de los empleados y la progresión profesional. Compáralos antes y después de las intervenciones de desarrollo.