Una mala contratación cuesta tiempo, dinero y energía. Con evaluaciones objetivas añades información fiable a tu selección y decides con más que el CV y la primera impresión.
Los candidatos se presentan bien en la entrevista, pero ¿cómo predices el comportamiento laboral?
Las decisiones de selección se basan a menudo en la intuición y son difíciles de explicar.
Un desajuste solo se nota tras el periodo de prueba, cuando el coste ya está hecho.
Combina un test de aptitud con un cuestionario de personalidad y mide los rasgos relevantes para el rol.
Cada candidato realiza la misma medición, así evalúas sobre bases comparables y limitas los sesgos.
Recibes un informe claro con preguntas de entrevista, para profundizar en lugar de repetir.
Traducir los rasgos de personalidad en habilidades y así descubrir dónde puede crecer alguien.
Ver evaluación →Mapear objetivamente el nivel de trabajo y pensamiento y la capacidad de aprendizaje.
Ver evaluación →Visión de las preferencias de comportamiento y el estilo de comunicación para una mejor colaboración.
Ver evaluación →Proporcionar feedback (0 grados) sobre el propio comportamiento del empleado: ¿cómo se ve uno a sí mismo?
Ver evaluación →Obtener una visión de qué competencias y comportamientos consideran relevantes distintos grupos de encuestados para una función.
Ver evaluación →Plantear en línea de antemano las preguntas que idealmente aparecerían en la primera entrevista, para que la entrevista gane realmente en contenido.
Ver evaluación →No. Una evaluación es información complementaria. Combinas el resultado con la entrevista y otras fuentes para una imagen completa.
Los candidatos completan el cuestionario en línea a su ritmo y tienen derecho a feedback. Un proceso cuidado refuerza tu marca como empleador.
Deja tus datos y pensaremos contigo, sin compromiso, en el enfoque adecuado.